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lunes, 18 de mayo de 2009

Cuidado de un neonato

Bebé en cuidados intensivos

Por: Mgter. Ariadna Españó de Ponce

La Prensa/Archivo
Cuando el bebé nace con problemas, una gama de sentimientos interfieren en la toma de decisiones.
Poco a poco se va aprendiendo a manejar las dificultades que surgen en la marcha.
Aparte de los sentimientos que se puedan confrontar cuando se enteran los padres de que el bebé nació con problemas, se complica el panorama para ellos al tener que dar explicaciones a familiares y amigos.
Sin embargo, saber cómo conducirse en la sala de intensivos para neonatos es primordial.
Apenas nace el bebé y los médicos determinan que hay problemas, lo trasladan a la sala de intensivos, lugar que puede ser intimidante cuando no se conocen los aparatos ni los procedimientos que ejecutan.
Constituye un espacio designado a bebés con necesidades de tratamiento médico inmediato.
Tienen incubadoras y camas abiertas ‘calientitas’ que mantienen al bebé en una temperatura adecuada para ellos.
No hay llantos sino alarmas de los monitores, cables y pantallas que indican el estado médico de los recién nacidos.
Hay diferentes niveles de cuidados, y dependiendo de la demanda de la población y la salud de los recién nacidos, es casi imposible no sorprenderse de ver cómo cambia el lugar que usualmente visitamos.
Los padres de familia son los únicos con privilegios de visitar al bebé.
Al conocer las reglas, hay que enterarse de las horas cuando hay cambio del personal siendo el único momento que piden abstenerse de la visita.
A continuación, comparto con ustedes el lenguaje utilizado en la sala de intensivos.
Los monitores son los aparatos que miden el ritmo respiratorio y cardiaco del bebé.
Otros están conectados a monitores que miden el nivel de saturación de oxígeno, cuando vemos un pequeño aparato con una luz pegada con cinta adhesiva a un dedo de la mano o del pie del bebé.
Al inicio, la temperatura del cuerpo será tomada continuamente por un aparato que se le coloca alrededor del abdomen.
Luego se usará un termómetro normal. Para asegurar la alimentación, hay tubos que serán colocados para nutrir al bebé de los electrolitos y azúcares para que no se deshidrate.
Tenemos las líneas intravenosas y centrales, catéteres umbilicales y tubos de alimentación cuando ya pueden tomar leche la cual pasa por la boca o la nariz al estómago.
Hay lámparas de fototerapia para bajar los niveles de bilirrubina.
El equipo de respiración consiste en un tubo endotraqueal para ofrecer la sustancia necesaria en los inmaduros pulmones y los suplementos de oxígeno que se pueden dar por medio de una cúpula, cánula (tubo debajo de la nariz) y una máscara.
Una nota de recomendación, contestando a los comentarios de los lectores, es que una madre embarazada tenga las precauciones necesarias de no viajar en el último trimestre por seguridad ya que se aumentan las probabilidades de tener un nacimiento prematuro.
También, respondiendo a los comentarios, es alentador escuchar historias de prematuros que sobrellevaron muchísimas dificultades al nacer y ahora son adultos que aportan con su trabajo la buena noticia de haber sobrevivido.
El siguiente tema será cómo ejecutar el papel de padres de familia en la sala de intensivos para neonatos, y desórdenes más comunes de nacimiento.

PRECAUCIONES EN LOS NEONATOS

DEFECTOS CONGÉNITOS EN NEONATOS



Desarrollo Humano
Defectos Congénitos > Importantes hallazgos > Estenosis pilórica asociada al uso de la Eritromicina oral en los neonatos
Estenosis pilórica asociada al uso de la Eritromicina oral en los neonatos
Científicos de los CDC y el Departamento de Salud del Condado de Knox (Knox County Health Department) de Tennessee investigaron un grupo de casos de estenosis pilórica posiblemente asociados a la Eritromicina oral.
La estenosis pilórica es un trastorno en el cual el músculo que se encuentra en la parte baja del estómago está ensanchado y bloquea la salida del estómago. Este trastorno afecta aproximadamente de 1 a 3 bebés de cada 1,000 nacimientos vivos.
Aproximadamente un 90% de los bebés nacidos en un hospital de Knoxville en febrero de 1999 recibieron la Eritromicina oral para prevenir la tos ferina después de un brote de tos ferina entre los neonatos nacidos en ese hospital. La tasa de estenosis pilórica entre los bebés nacidos en este hospital en febrero de 1999 fue casi siete veces más alta que la tasa registrada entre los bebés nacidos en los dos años anteriores.
En un estudio de cohorte de niños nacidos en enero y febrero de 1999 en el mismo hospital, aproximadamente el 5% (7 de 157) de los neonatos que recibieron la Eritromicina oral presentaron estenosis pilórica.
Los siete bebés cubiertos en esta investigación que tomaron Eritromicina y presentaron estenosis pilórica tenían menos de 3 semanas de vida cuando se les comenzó a dar este medicamento; cuatro de ellos tenían menos de 1 semana cuando comenzaron a tomar la Eritromicina.
Nosotros recomendamos que los médicos sean cautos a la hora de prescribir la Eritromicina en los neonatos y que se reexaminen las directrices sobre el uso de este medicamento en los neonatos.
Resultados publicados en: Lancet 1999;354:2101-5 (Resumen, en inglés) y MMWR 1999;48:1117-1120 (Texto completo, en inglés).
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Esta página fue revisada el 31 de mayo de 2006
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lunes, 11 de mayo de 2009

Bebés prematuros.



Enfermedades broncopulmonares en bebés prematuros.

En México aproximadamente el 10 por ciento de los niños nacidos vivos son prematuros, y son bebés que generalmente nacen alrededor de las 37 semanas de gestación. A su vez, la mortalidad de los llamados niños prematuros extremos, aquellos que al nacer pesan menos de un kilogramo, es de alrededor del 40 por ciento. Si bien el porcentaje es alto, ha disminuido sustancialmente gracias a la aplicación de nuevas técnicas, ya que hasta hace relativamente poco tiempo la mortalidad de los neonatos prematuros era del cien por ciento.
Actualmente los neonatos con un peso de entre mil 200 y mil 500 gramos logran sobrevivir con un cuidado adecuado en incubadora. Pero los bebés con un peso de 600 a 700 gramos necesitan además de un ventilador artificial para poder sobrevivir.
Son muchas las causas que se relacionan con el parto prematuro, y entre las más importantes figuran la infección materna de vías urinarias y la hipertensión. Asimismo, las madres de entre 14 y 16 años también tienen riesgo de partos prematuros.
La doctora Leticia Sollano Carranza, Coordinadora de Investigación del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado, ISSSTE, señala que los neonatos prematuros con un peso menor a un kilogramo necesitan ventilación asistida para sobrevivir, ya que sus pulmones son inmaduros y por sí solos no pueden realizar la función respiratoria. A pesar de que han mejorado las técnicas de la ventilación mecánica y es ahora menos agresiva, los neonatos sometidos a este procedimiento durante uno o tres meses corren el riesgo de desarrollar enfermedades broncopulmonares.
Ante ello, la doctora Sollano Carranza y sus colaboradores realizaron un estudio para saber por qué los niños desarrollan este padecimiento, y encontraron que la inflamación de sus pulmones se debe al exceso de una sustancia llamada citocina, que producen las células pulmonares al verse agredidas por el ventilador. El nivel de citocina en el paciente les sirve a los médicos para saber el grado de inflamación pulmonar.
Menores de un kilo
Cuando un bebé nace en estas condiciones, inmediatamente los médicos lo revisan para conocer su dificultad respiratoria y le colocan un tubo a través de la tráquea, que se fija con una especie de tela adhesiva para que no se mueva, y se conecta a un ventilador, que hace las veces de los pulmones aún incapaces de realizar la función respiratoria. Mediante un monitor se analizan los signos vitales para determinar la cantidad de oxígeno que el neonato requiere.
Los prematuros de 600 a 700 gramos pueden tolerar el ventilador de siete a 15 días o hasta tres meses, dependiendo del grado de maduración de sus pulmones, explica la pediatra Leticia Sollano, y agrega que el daño a los bebés que duran 24 horas con el aparato generalmente es reversible, a diferencia de los que duran un mes o más, que puede llevarlos a la muerte o a desarrollar recurrentes enfermedades respiratorias durante los tres primeros años de vida. De esta manera, aunque un bebé en estas condiciones haya alcanzado su madurez pulmonar, en ocasiones no es posible quitarle el ventilador debido a su padecimiento bronco pulmonar.
La interlucina 6
Con el apoyo del doctor Eduardo Vancalari, de la Universidad de Miami, la doctora Sollano Carranza y su equipo comenzaron en 1997 a analizar las células de los pulmones para entender las causas del padecimiento a través de marcadores inflamatorios. Se tomaron muestras del líquido pulmonar de 30 niños prematuros a través del tubo se les coloca en la tráquea. Después se aspiraron la células, se centrifugaron e identificaron con marcadores inflamatorios. Asimismo, aplicaron la prueba de Elisa para medir la concentración de diversos tipos de citocinas, como las llamadas interlucinas 1, 6, 8 y 10, para saber qué tan inflamados o lesionados estaban los pulmones.
En la investigación también participan los doctores Felipe Vadillo, del Instituto Nacional de Perinatologia, y Felipe Masso y Luis Felipe Montaño, del Instituto Nacional de Cardiología. Los resultados revelaron que al ser agredidas con los marcadores inflamatorios, las células responden produciendo citocinas, y en el caso de los neonatos estudiados se observaron altos niveles de interlucina 6. Los niños que tenían los índices más elevados de esta sustancia fallecieron y lo que tenían un promedio bajo y medio, sobrevivieron.
Los especialistas observaron que el padecimiento también se relaciona con procesos infecciosos de la mamá, por lo que la siguiente fase de la investigación será estudiar el líquido amniótico y la sangre de cordón umbilical, para ver si efectivamente la infección proviene de la madre.
La neonatóloga Leticia Sollano Carranza destaca que la importancia de conocer las causas de la displasia broncopulmonar recae en que se permitirá prevenir o disminuir el daño pulmonar, ya que en un futuro se podrán desarrollar técnicas y medicamentos que contrarresten la agresión.
"Lo que me parece muy importante es continuar estas investigaciones con bebés prematuros, a los que casi no se les toma en cuenta. En general, se considera más relevante el trasplante del corazón y demás cirugías, y al neonato que pesa 600 gramos no le hacen caso; pero ellos son el futuro de México. Entonces, el reto no es solamente sacarlos vivos, sino sacarlos bien", concluye la especialista.

viernes, 8 de mayo de 2009

PARÁLISIS DEL NERVIO FACIAL.



  • Parálisis del nervio facial debido a un traumatismo durante el nacimiento
    Definición
    Es la pérdida del movimiento de los músculos voluntarios en la cara de un bebé, debido a presión sobre los nervios faciales justo antes o en el momento del parto.
    Nombres alternativos
    Parálisis del VII par craneal debido a un traumatismo al nacer
    Causas, incidencia y factores de riesgo
    El nervio facial (también llamado VII par craneal) de un bebé puede sufrir daño justo antes o en el momento del parto. Generalmente, el nervio ha sufrido daño por la presión y la fibra nerviosa en sí no presenta ruptura; por lo tanto, la lesión sana y la cara retorna a la normalidad en cuestión de unas cuantas semanas o meses.
    La mayoría de las veces, la causa de dicha parálisis del nervio facial no se puede identificar. Sin embargo, ocasionalmente, un parto difícil con o sin el uso de instrumentos llamados fórceps puede provocar esta afección.
    Algunos factores asociados con un traumatismo (lesión) durante el nacimiento abarcan:
    Bebé de gran tamaño (se puede observar si la madre sufre de diabetes)
    Embarazo o parto prolongado
    Uso de anestesia epidural
    Uso de un medicamento para inducir el parto y contracciones más fuertes.

Sin embargo, la mayoría de las madres que tienen estos factores no dan a luz bebés con parálisis facial o traumatismo durante el nacimiento.
El daño al nervio facial ocasiona una pérdida del movimiento muscular (parálisis) en el lado de la cara estimulado por dicho nervio. La parálisis puede afectar desde la frente hasta el mentón en casos graves.
La forma más común de parálisis del nervio facial debido a un traumatismo del nacimiento compromete únicamente la parte inferior del nervio facial. Esta área controla los músculos que rodean los labios y el defecto se observa sobre todo cuando el bebé llora.
Dado que los músculos faciales del lado afectado están débiles, la boca se estira hacia el lado normal al llorar.


Síntomas:
Los siguientes síntomas se pueden observar en el recién nacido:
El labio inferior no baja de la misma manera en ambos lados al llorar (típico)
Ausencia de movimiento en el lado afectado de la cara (compromiso total, inusual)
Es posible que el párpado no cierre en el lado afectado
La parte baja de la cara (por debajo de los ojos) parece asimétrica al llorar
Signos y exámenes
Generalmente, un examen físico es todo lo que se necesita para diagnosticar esta afección. Rara vez, se necesita un estudio de conducción nerviosa. Este examen puede señalar la localización de la lesión nerviosa.
Las técnicas imagenológicas del cerebro no se necesitan, a menos que se sospeche otro problema, como un accidente cerebrovascular.


Tratamiento:



En la mayoría de los casos, se vigila al bebé muy de cerca para ver si la parálisis desaparece por sí sola.
Sin embargo, la parálisis permanente requiere terapia especial.
Expectativas (pronóstico)
La afección generalmente desaparece por sí sola.

Complicaciones:



Ocasionalmente, se presenta parálisis permanente de los músculos faciales en el lado afectado.
Situaciones que requieren asistencia médica
Esta afección se diagnostica generalmente mientras el bebé está en el hospital. Sin embargo, los casos leves que comprometen sólo el labio inferior pueden no ser vistos al nacer y más tarde ser detectados por uno de los padres, abuelos u otra persona.
Si el movimiento de la boca del bebé luce diferente en cada lado cuando llora, es bueno consultar con el médico.


Prevención:


No hay forma de prevenir las lesiones causadas por la presión que le ocurren al feto. El adecuado uso de fórceps y el mejoramiento en las técnicas obstétricas han reducido la tasa de parálisis del nervio facial.

PARÁLISIS FACIAL EN LOS

Parálisis del nervio facial debido a un traumatismo durante el nacimiento


Definición
Es la pérdida del movimiento de los músculos voluntarios en la cara de un bebé, debido a presión sobre los nervios faciales justo antes o en el momento del parto.


NOMBRES ALTERNATIVOS


Parálisis del VII par craneal debido a un traumatismo al nacer Causas, incidencia y factores de riesgo.
El nervio facial (también llamado VII par craneal) de un bebé puede sufrir daño justo antes o en el momento del parto. Generalmente, el nervio ha sufrido daño por la presión y la fibra nerviosa en sí no presenta ruptura; por lo tanto, la lesión sana y la cara retorna a la normalidad en cuestión de unas cuantas semanas o meses.

La mayoría de las veces, la causa de dicha parálisis del nervio facial no se puede identificar. Sin embargo, ocasionalmente, un parto difícil con o sin el uso de instrumentos llamados fórceps puede provocar esta afección.
Algunos factores asociados con un traumatismo (lesión) durante el nacimiento abarcan:


.Bebé de gran tamaño (se puede observar si la madre sufre de diabetes).
.Embarazo o parto prolongado.
.Uso de anestesia epidural.
.Uso de un medicamento para inducir el parto y contracciones más fuertes.


Sin embargo, la mayoría de las madres que tienen estos factores no dan a luz bebés con parálisis facial o traumatismo durante el nacimiento.
El daño al nervio facial ocasiona una pérdida del movimiento muscular (parálisis) en el lado de la cara estimulado por dicho nervio. La parálisis puede afectar desde la frente hasta el mentón en casos graves.
La forma más común de parálisis del nervio facial debido a un traumatismo del nacimiento compromete únicamente la parte inferior del nervio facial. Esta área controla los músculos que rodean los labios y el defecto se observa sobre todo cuando el bebé llora.
Dado que los músculos faciales del lado afectado están débiles, la boca se estira hacia el lado normal al llorar.




  1. Síntomas

Los siguientes síntomas se pueden observar en el recién nacido:
El labio inferior no baja de la misma manera en ambos lados al llorar (típico)
Ausencia de movimiento en el lado afectado de la cara (compromiso total, inusual)
Es posible que el párpado no cierre en el lado afectado
La parte baja de la cara (por debajo de los ojos) parece asimétrica al llorar
Signos y exámenes
Generalmente, un examen físico es todo lo que se necesita para diagnosticar esta afección. Rara vez, se necesita un estudio de conducción nerviosa. Este examen puede señalar la localización de la lesión nerviosa.
Las técnicas imagenológicas del cerebro no se necesitan, a menos que se sospeche otro problema, como un accidente cerebrovascular.
Tratamiento
En la mayoría de los casos, se vigila al bebé muy de cerca para ver si la parálisis desaparece por sí sola.
Sin embargo, la parálisis permanente requiere terapia especial.
Expectativas (pronóstico)
La afección generalmente desaparece por sí sola.
Complicaciones
Ocasionalmente, se presenta parálisis permanente de los músculos faciales en el lado afectado.
Situaciones que requieren asistencia médica
Esta afección se diagnostica generalmente mientras el bebé está en el hospital. Sin embargo, los casos leves que comprometen sólo el labio inferior pueden no ser vistos al nacer y más tarde ser detectados por uno de los padres, abuelos u otra persona.
Si el movimiento de la boca del bebé luce diferente en cada lado cuando llora, es bueno consultar con el médico.
Prevención
No hay forma de prevenir las lesiones causadas por la presión que le ocurren al feto. El adecuado uso de fórceps y el mejoramiento en las técnicas obstétricas han reducido la tasa de parálisis del nervio facial.